Sitio autorizado por José Ángel Mañas

Soy un escritor frustrado, la tercera novela de José Ángel Mañas, se publica en octubre de 1996, por Espasa Calpe. Con ella el autor cambia de tercio y se adentra en el terreno de la ficción pura.

El protagonista es un profesor de Universidad reconocido como crítico literario, oficio que ejerce desde su púlpito en un suplemento cultural, que vive amargado por su incapacidad creativa y la envidia a un colega, escritor de prestigio, al que apoda Mozart. Personaje amoral, violento y obsesivo, no se detendrá ante nada. Y cuando cae en sus manos el texto luminoso de una alumna, se apropia de él usurpando su autoría. Y así inicia un descenso a los infiernos en una espiral de violencia y crimen que le conducirá al desastre, pero que paradójicamente le permitirá alcanzar al final la tan deseada fama literaria con el relato de su trágica experiencia.

La novela, escrita en primera persona, es una fábula mordaz sobre la frustración, la envidia y el éxito, que utiliza elementos del thriller, de la novela de ideas, y la sátira grotesca.

En palabras de José Manuel Fajardo, que firma el Informe de lectura para la editorial en enero de 1996 “el libro es la historia de una obsesión transformada en locura…. Los diálogos son fulgurantes y realistas. La brevedad e intensidad del texto dan al relato el aire vertiginoso de una pesadilla, en una construcción de índole criminal que entronca con la tradición de autores policíacos como Williams Irish” Y Fajardo termina recomendando la publicación: “Es un libro original, divertido y lleno de una saludable mala leche, muy necesaria en los tiempos que corren”.

Roger Wolfe hace la reseña de la novela en La Esfera de El Mundo de 12 de octubre de 1996 y termina su comentario señalando que “está escrita con eficacia barojiana, a un ritmo trepidante que impide cerrar el libro hasta el final. Un estudio de la paranoia que recuerda las mejores historias de Andreu Martín.”

La novela no deja indiferente a nadie y algunas críticas son muy negativas.

Al presentar la novela la prensa habla de ajuste de cuentas con la crítica literaria. Aunque lo desmiente, el autor ha tocado un punto candente, la relación entre escritores y críticos. El lanzamiento del libro coincide con la polémica abierta por Antonio Muñoz Molina al criticar a un conocido crítico de El País en la edición del periódico de 9 de octubre de 1996, y contribuye a avivar la polémica. Se publican entonces algunos artículos desde los que figuras mas o menos relevantes de la crítica se defienden, dolidos, de lo que entienden como descalificaciones procedentes de la otra trinchera.

Desde la orilla benetiana se invoca la función de la crítica como custodia de una tradición literaria que no admite revisitar el pasado y que necesita la distancia emocional con el texto para el juicio de valor. Se habla del acoso al baluarte de la crítica por las exigencias mercantiles de las listas de ventas. Se proclama el derecho del lector a que le informen de lo que merece ser leído. Miguel García Posada, en la sección de Opinión de El País de 19 de octubre de 1996, afirma la grandeza del derecho a criticar, también a los críticos, a la vez que niega el derecho a execrar “Las execraciones no valen, las practique quien las practique”. (“Execrar: condenar o maldecir una persona o cosa con autoridad sacerdotal o en nombre de cosas sagradas”). No podemos estar mas de acuerdo.

Si la crítica oficial española no ha favorecido particularmente esta tercera novela de José Ángel Mañas, en cambio el libro se ha recibido con notable interés en otros países. Se ha traducido al francés, al alemán, al portugués y al griego .

Soy un escritor frustrado ha sido llevada al cine por el director Patrick Bouchitey con el título “Imposture”. La película se estrena en Francia en mayo de 2005.

Fragmento: Primer capítulo
Portada "Soy un escritor frustrado"

Portada primera edición de "Soy un escritor frustrado".
Espasa Calpe 1996.

DESCATALOGADA.